Rodrigo Ponce, especialista en educación y tecnología: “Esta situación nos está haciendo replantear que las competencias también deben hablar de la tecnología y la virtualidad”

Este 24 y 25 de febrero se realizará la primera etapa del I Congreso Internacional: Iniciativa Docente en el Contexto Digital, organizado por la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL). El evento se llevará a cabo mediante la plataforma Rebus. La segunda etapa será el 9, 10 y 11 de marzo.

En este congreso virtual se analizará y reflexionará acerca de las nuevas tendencias educativas y los elementos en el proceso de aprendizaje sobre los temas de investigación y desarrollo pedagógico; tecnologías e innovación en el aprendizaje; y el estudiante en el contexto de la virtualidad. Todas las ponencias estarán a cargo de reconocidos expositores peruanos y extranjeros.

Uno de ellos es el mexicano Rodrigo Ponce, con quien conversamos. Él es director de PrepaTec Eugenio Garza Lagüera del Tecnológico de Monterrey de México. Además, es Doctor en Tecnología de la Información y Comunicaciones por el Tecnológico de Monterrey y la Universidad de Connecticut (EE. UU.).

Después de casi un año de confinamiento, ¿qué inquietudes observa todavía hoy en los docentes respecto a la educación virtual?

La principal preocupación continúa siendo que nada es igual a la presencialidad. Sobre todo, en Ciencias, por el uso de laboratorios. Muchos docentes sienten que no pueden explotar esto en línea, y que tienen los aparatos parados para estas materias en sus espacios, sin usarlos. Entonces, la preocupación es que se va a vivir un gap de aprendizaje por la falta de uso de dichas herramientas. Además, en otras academias, la preocupación es que los tiempos ahora no son suficientes para transmitir todo el contenido a los alumnos. Esto pasa porque nos dimos cuenta de que el tiempo frente a pantalla es muy cansado, tanto para el docente como para el alumno, por lo que los tiempos se acortaron y ahora el profesor ve que su tiempo de clases se ha reducido. 

¿Cómo podemos enfrentar y combatir estas inquietudes?

Nosotros nos estamos apalancando mucho en las competencias. El concepto y el contenido son importantes, pero vemos que también lo es la competencia a desarrollar en la clase. Nosotros tenemos seis competencias formativas, por ejemplo, que estaban antes más enfocadas en el estudiante, no tanto en lo virtual. Sin embargo, esta situación nos está haciendo replantear que las competencias también deben hablar de la tecnología y virtualidad. Estamos hablando de autogestión, pensamiento crítico, responsabilidad personal y social, comunicación, colaboración, creatividad e innovación. A partir de esta experiencia, a estas competencias debemos hacerlas transversales, que sean parte de la autogestión. Cuando volvamos a la presencialidad, la competencia tecnológica ya debe ser explícita. 

¿Qué cree que pasará con la educación virtual cuando retomemos las clases presenciales?

Estoy convencido de que sí quedará algo de la educación virtual, aunque no el 100 % por esta necesidad de la relación humana. Algunas sesiones tendrán que quedar de manera virtual para beneficiar el tema logístico. Por ejemplo, nosotros tenemos algunos grupos pequeños de temas particulares, como Matemática Avanzada, donde teníamos que contratar a docentes especializados en diferentes ciudades. Administrativamente esto nos complicaba, pero con esta posibilidad virtual, tenemos cursos en los que comparten clase varios estudiantes de diferentes ciudades con el mismo maestro. Este tipo de educación, pienso, va a continuar, uniendo intereses comunes, particularidades con cursos muy exitosos. Se debe enseñar cómo aprender en estos ambientes.

¿En qué consiste hyflex, el modelo híbrido y flexible para la enseñanza y el aprendizaje del que hablará en el congreso de USIL?

Desde la experiencia en Tec, a nivel nacional diseñamos un modelo de educación hyflex, que implica alta tecnología y flexibilidad, pues hemos hecho adecuaciones en el proceso para mejorar el aprendizaje, y que cada docente incluya su expertise en tecnología. Flexibilidad también se refiere al contenido y los niveles. Debe ser tan flexible que se emplee para la etapa preparatoria, universitaria y postgrado. También está diseñado y adaptado para que más adelante algunas clases tengan alumnos de manera presencial y virtual.

¿Por qué recomendarías participar en congresos virtuales sobre educación, como el que realiza USIL?

Estamos viviendo una sesión extraordinaria, por lo que, para lograr resultados extraordinarios, necesitamos muchas experiencias, ojos, oídos, compartir juntos y encontrar soluciones como sociedad. Estos congresos son el mejor ejemplo de esto, podemos mejorar nuestro día a día en la educación para tener más ideas y ayudarnos en América Latina.

Si quieres saber más sobre el I Congreso Internacional: Iniciativa Docente en el Contexto Digital, ingrese aquí e inscríbete.  
 
El precio de inscripción para este evento es de S/ 50 (incluye las cinco fechas de las dos etapas). Se entregará un certificado de participación en nombre de la Universidad San Ignacio de Loyola.

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